Nota: Antes de comenzar con este audiotexto recomendamos estudiar las anteriores unidades de nivel “principiantes” de Audiria.

Los pronombres reflexivos se utilizan cuando la persona que realiza la acción del verbo es la misma que la persona que recibe la acción.

Llamarse Yo me llamo Tú te llamas Él / ella / ello / usted se llama Nosotros / nosotras nos llamamos Vosotros / vosotras os llamáís Ellos / ellas / ustedes se llaman

Es posible omitir el pronombre personal (yo, tú...) pero NO se puede omitir el pronombre reflexivo (me, te...).

Ejemplo:

A Hola, ¿cómo te llamas? B Me llamo Víctor.

Más ejemplos: acostarse, afeitarse, bañarse, despertarse, dormirse, ducharse, irse, levantarse, maquillarse, marcharse, morirse, pararse, peinarse, secarse, sentarse, sentirse o vestirse.

La posición normal es delante del verbo conjugado. Sin embargo, el pronombre va al final con los verbos en infinitivo, gerundio o imperativo (gerundio e imperativo no se han visto todavía en Audiria) y forman una sola palabra. Ejemplo: “Antes morirme tengo que hacer el testamento”. Aunque puede ir delante o detrás del verbo cuando el infinitivo o gerundio pertenece a una estructura verbal. Ejemplo: “Puedo irme” y “Me puedo ir” son iguales.

Ejercicio:

Situación: Dos compañeros de trabajo hablan las cosas que hacen por la mañana antes de salir de casa.

Francisco ¿A qué hora te despiertas las mañanas? Tomás Me despierto las siete de la mañana pero no me levanto las siete y media de la mañana. ¿Y tú? Francisco Mi mujer y yo nos despertamos a las ocho la mañana, pero veces ella se despierta antes que yo. Tomás Y tus hijos, ¿a qué hora se levantan? Francisco Ellos se levanta a las ocho en punto para no llegar tarde al colegio. Tomás ¿Qué cosas haces la mañana? Francisco Después de levantarme, me voy directo al baño y allí me ducho rápido y me afeito. Mientras mi mujer se ducha antes que yo y luego se maquilla. Tomás ¿Se maquilla tu mujer todos los días? Francisco Sí, se maquilla todos los días porque trabaja en una tienda donde es obligatorio maquillarse. Tomás Pues yo me baño por las noches prefiero bañarme a ducharme. Y así me acuesto muy relajado. Francisco ¿También te afeitas por las noches? Tomás No, me afeito la mañana. Francisco ¿A qué hora os marcháis de casa? Tomás Mi mujer se marcha justo después de desayunar, sobre las ocho; y yo me marcho sobre las ocho y cuarto. ¿Y vosotros? Francisco Nosotros nos marchamos casi a las ocho y media, primero dejamos a los niños en el colegio y luego venimos a aquí. Tomás Bueno, nos vamos al trabajo otra vez. Francisco Sí, continuemos con el trabajo porque hoy me voy pronto.