En este Audiotexto de escenas cortas, os mostraremos varias situaciones que pueden ser comunes a la hora de acometer una limpieza a fondo de la casa…

Marcos y Diana están desayunando un sábado por la mañana. Están planificando las actividades del fin de semana, y, desgraciadamente, se dan cuenta de que es imprescindible llevar a cabo una limpieza general en la casa. Así que éste será el principal “plan” para el fin de semana…

Diana:Oye Marcos, no hay más remedio que hacer limpieza general este fin de semana. Llevamos casi 6 meses sin hacer una, y hay ciertas cosas que necesitan ya una limpieza urgente.

Marcos: Anda Diana si limpiamos todos los fines de semana, ¡no puede estar tan mal!

Diana:Sí, ya, pero lo que hacemos durante el fin de semana es un mantenimiento básico, pero hay cosas que hay que hacer periódicamente y ya “va siendo hora”.

Marcos:Bueno, bueno… concreta, ¿qué quieres que hagamos “de especial” este fin de semana?

Diana:Pues mira, he escrito una lista con aquellas cosas excepcionales que no hacemos habitualmente y que precisamente se reservan para las limpiezas periódicas: lo primero, limpiar los azulejos del baño; lo segundo, limpiar la cocina a fondo; lo tercero, limpiar los armarios una vez los hayamos vaciado previamente

Marcos:Espera, ¡basta ya! ¿No te parece que ya es suficiente para un fin de semana?

Diana:Bueno, pues entonces tendremos que dedicarle al menos dos fines de semana, porque mi lista continúa…

 

Marcos y Diana definen lo que necesitan para llevar a efecto la limpieza general….

Diana: A ver Marcos, hagamos un repaso de lo que necesitamos para la limpieza general, porque quizás tengamos que acercarnos a la droguería para comprar lo que nos falta

Marcos: “Soy todo oídos”.

Diana: En primer lugar, necesitamos un detergente especial para la limpieza de los azulejos. Es fundamental que sea específico porque si no al final quedan rastros del producto.

Marcos:Vale, como no tenemos, lo apunto en la lista de la compra.

Diana:Además, vamos a comprar también unos guantes de goma para no estropearnos las manos con las tareas de limpieza.

Marcos:Muy bien…

Diana:A ver, los utensilios básicos los tenemos: fregona, escoba, trapos de limpieza, estropajos, barreños,… No hay problema.

Marcos:¡Ah! Y que no se nos olvide comprar también un detergente desengrasante especial para la cocina.

Diana:Es verdad, buena idea. Apúntalo…

 

Marcos y Diana ya lo tienen todo preparado y se disponen a comenzar con la limpieza general….

Diana: Marcos, vamos a dividirnos el trabajo, ¿te parece? Yo puedo centrarme en los baños y tú mientras puedes ponerte con la cocina.

Marcos: Vale. Dame los guantes de goma, por favor, que están es esa estantería.

Diana:Sí, toma… Yo voy a llenar varios barreños con agua para la limpieza de los azulejos. ¡Ah! y voy a coger un estropajo para frotar, y unos cuantos paños para luego secar los azulejos y que no queden marcas.

Marcos:Bueno, pues ¡manos a la obra! Una cosa, ¿necesitas tú la fregona? Yo prefiero tenerla a mano porque seguro que a lo largo de la mañana se me va a verter agua más de una vez, y prefiero ir recogiéndola sobre la marcha para no formar aquí “una piscina”.

Diana:Pues es una buena idea, yo voy a hacer lo mismo. Por suerte tenemos dos cubos para el agua y dos fregonas así que podemos coger una cada uno.

 

Marcos y Diana llevan ya un par de horas trabajando. Deciden parar un rato para descansar y comer algo….

Diana: Oye Marcos, ¿cómo vas?, ¿te queda mucho?

Marcos:Pues sí, porque estoy limpiando los muebles de la cocina por dentro y es una tarea muy laboriosa: hay que vaciarlos primero, luego limpiarlos con el detergente, enjuagar y finalmente secar el interior. Y luego viene lo peor ¡volver a colocar todos los cacharros!

Diana: Sí, la verdad es que una tarea bastante pesada y repetitiva. Pero la mía no es mucho mejor… Yo estoy tardando más de lo que pensaba con los azulejos, porque como el agua de esta ciudad es muy caliza, con una sola pasada no me quedan bien y tengo que enjuagarlos varias veces. Y luego claro, secarlos para que no queden manchas.

Marcos:Esto de limpiar es una pesadez. Tendríamos que pensar en contratar a alguien para estas tareas… al fin y al cabo, lo hacemos cada mucho tiempo así que no nos saldría tan caro…

Diana: ¡Ni pensarlo! Que tenemos muchos gastos y casi no llegamos a fin de mes… ¡Además esto es muy saludable y nos mantiene en forma!

 

Marcos y Diana ya han terminado la parte que se proponían de la limpieza general. Se disponen a hacer balance….

Marcos:Bueno Diana, yo creo que ya he terminado con la cocina. Mira: los armarios totalmente limpios y con todos los utensilios colocados. Los azulejos limpios, el frigorífico también lo he limpiado por dentro, el micro-ondas, el horno… y he fregado también el suelo pues se había vertido bastante agua.

Diana:¡Qué suerte! Porque yo he terminado en el baño, pero ahora estoy liada limpiando los armarios de las habitaciones. Y me está pasando como a ti, que me estoy demorando mucho porque antes de limpiarlos tengo que vaciarlos, ¡y no veas la cantidad de ropa que tenemos!

Marcos:Bueno, ¡eso serás tú, que te gusta mucho la moda y compras más ropa de la necesaria! Así que ahora tienes tu penitencia

Diana:Sí, la verdad es que tengo que pensar en qué hacer con tanta ropa, porque luego la verdad es que casi siempre me pongo lo mismo: aquello con lo que estoy más cómoda.

Marcos:Pues ya sabes. Haz una selección y lo que te sobre, mira a ver si le puede interesar a alguna de tus hermanas, y si no lo das a una ONG, porque seguro que hay mucha gente con necesidad que te lo va a agradecer

Diana:Bueno, vamos a dejar ya el tema… que tengo que continuar trabajando. ¡Anda!, vente y échame una mano que así terminamos antes. Y recuerda que el próximo fin de semana tenemos que seguir con mi lista de tareas para la limpieza general…

Marcos:¡Uf! Como la coja ¡quemo la lista!