Situación: María y José son compañeros de trabajo y han hecho un descanso para hablar de sus vacaciones de verano.

María: Oye José, ¿has visto el correo electrónico que nos ha enviado nuestro jefe sobre el tema de las vacaciones?

José: Pues sí, sí, sí, lo he estado viendo antes. La verdad, es que para mí por ahora perfecto porque yo pensaba cogerme las vacaciones de todas formas en agosto. No sé que es lo que tenías tú pensado.

María: Pues sí, lo mejor es eso que puedes coger las vacaciones en agosto y además nos podemos dejar días para navidades.

José: sí, ya lo he estado viendo; a mí me hacían falta días para navidades también.

María: sí, yo, bueno, lo tengo clarísimo. Porque, bueno, mis padres viven en el pueblo y este año si que me gustaría pasar todas las vacaciones de navidad allí con ellos. ¿Cuáles son tus planes para este verano?

José: Pues este verano, la verdad es que está muy bien. Tiene muy buena pinta porque nos vamos a coger... y nos vamos a hacer un viajecito por los fiordos noruegos

María: ¡Jesús! Tú si que tienes que cobras mucho para permitirte ese lujo.

José: Pues no, no te creas, que no cobro tanto. Pero... el caso es que si lo miras con internet y lo miras con tiempo, planeándolo bien el billete no te sale tan caro, y lo que te podrías gastar más es en comida y en alojamiento, pero no, no te creas, porque si lo miras con tiempo tampoco es tan caro.

María: ¿Y qué idea tenéis para hacer allí?¿Dónde voláis?

José: Pues mira, cogemos el avión desde aquí y vamos hasta Oslo. Y allí alquilamos un coche y empezar a recorrer el país poco a poco, iremos hacia la zona del oeste que es donde están los fiordos.

María: ¡Aja! O sea un poco a la aventura, ¿no?, mucho sin planificar y lo que vaya saliendo. ¡Jo! La verdad es que parece muy divertido. Espero que cuando vuelvas me enseñes todas las fotos.

José: Sí, sí, sí, no te preocupes que te enseñaré un montón de fotos. Bueno y vosotros ¿qué es lo que pensáis hacer este verano?

María: Pues, la verdad, es que creo que vamos a hacer lo de todos los años, nos iremos al apartamento que tenemos en Málaga, que está allí a pie de playa, y, nada a relajarnos.

José: Eso no suena nada mal. Eso de irse a Málaga con la de turismo que hay por allí, tien muy buena... vamos unas vacaciones que van a ser estupendas.

María: Pues, la verdad es que siempre nos ha encantado Málaga y dado que, bueno, pues ibamos bastante decidimos comprarnos un apartamento allí y la verdad es que tuvimos suerte. Y, bueno, el viaje si que es verdad que es bastante largo puesto que está lejos de aquí. Pero nos encanta, vamos, dejar esta ciudad e irnos a una ciudad como Málaga, con ese encanto que tiene y, vamos, esa tranquilidad.

José: muy bien, muy bien, y ¿os vais todos? ¿se va con con vosotros también tu marido, tus padres y todos?

María: Sí generalmente bajamos todos a Málaga. Lo que pasa es que este año mi hijo Guille, no sé si le ha ido demasiado bien, entonces si suspende se tendrá que quedar aquí en Madrid para estudiar.

José: Pero, hombre, llevate al niño que tampoco... seguro que puede sacar allí ratos por la mañana para estudiar y todo.

María: ¡Mira!, lo que tenía que haber hecho es estudiar durante y el curso que para eso va a estudiar. Lo que pasa que, bueno, allí la verdad es que se distrae mucho porque, bueno, como llevamos yendo tantos años tiene una pandilla, tiene mucho amigos y está casi casi más fuera... por ahí fuera que dentro de la casa. Y, entonces, la verdad es que para él va a ser también un sufrimiento tener que estudiar allí en vez de ir a la playa.

José: Sí en parte puede que tengas razón. Bueno, a ver, a ver que tal como acaba el curso el chiquillo. Yo, en principio... a ver, volviendo al tema este... en principio me voy a coger los quince días laborables de vacaciones.

María: Yo creo que haré lo mismo, la verdad es que sí.

José: Muy bien, muy bien, y a ver, pues si tú ya tienes claro más o menos los días que tienes de vacaciones, que tiene tu marido y todo, yo de tí se lo decía al jefe no sea que alguien se te adelante.

María: No, no te preocupes, lo he hecho a primera hora de la mañana, y he hablado con mi jefe para decírselo.

José: Muy bien, muy bien, yo tendría que ir haciendo lo mismo, a ver que es lo que hago. Bueno, a ver si me decido para una fecha ya del todo, se lo comunico y... bueno, aver si no hay ningún problema, seguro que (es) sí.

María: Claro que sí.

José: Muy bien, muy bien, bueno, yo voy al trabajo ¡eeeehhh María! ¿Nos vemos, entonces, después para comer?¿Te parece?

María: Vale muy bien luego nos vemos, a las dos. Venga hasta luego.

José: Adios.